Ser reemplazado por una IA debiese ser el menor de tus problemas
El verdadero problema que enfrentamos como sociedad es que muchas personas no poseen las habilidades esenciales para desempeñarse en entornos cada vez más complejos.

El verdadero problema que enfrentamos como sociedad es que muchas personas no poseen las habilidades esenciales para desempeñarse en entornos cada vez más complejos. Se teme a la IA porque no se conoce ni se comprende su funcionamiento. Y, peor aún, es difícil darle buen uso si tampoco entendemos cómo funciona el propio lenguaje humano que nos permite comunicarnos con ella.
Para ponerlo en contexto: En Chile, el 53% de los adultos se encuentra en los niveles más bajos de comprensión lectora y el 56% en matemáticas, siendo el país con peor desempeño entre los 31 evaluados por la OCDE en 2024. Y este no es un fenómeno aislado: más del 50% de los adultos en países OCDE ha experimentado un estancamiento o retroceso en estas habilidades en la última década.
¿Y cómo nos afecta esto en nuestro desempeño profesional? Al momento de decidir adoptar estas tecnologías, nuestras expectativas pueden estar muy equivocadas. Y al utilizarlas, las instrucciones y preguntas que formulamos podrían ser deficientes. Como consecuencia, los resultados tal vez no tengan ningún valor.
Además, estas herramientas requieren de pensamiento crítico y analítico para juzgar sus respuestas. No basta con preguntar, hay que saber evaluar lo que nos devuelven.
De hecho, según Harvard Business Review (2023), el 85% de los proyectos de IA fracasan por una mala definición de objetivos y expectativas, subestimando la importancia de las habilidades humanas en su implementación. Lo mismo ocurre en el día a día: el 70% de los trabajadores usa IA, pero solo un 28% siente que la aprovecha bien, según Microsoft (2023).
El mal uso de estas tecnologías simplemente agrega más ruido, malas decisiones y frustración.
Para cerrar: son los lenguajes los que nos permiten comunicarnos, comprendernos y colaborar. Pero son el pensamiento crítico, el pensamiento creativo y otras habilidades humanas las que realmente nos hacen tomar buenas decisiones en lo personal y profesional.
Lo refuerza el World Economic Forum (2023): ocho de las diez habilidades más demandadas para 2027 son humanas. Ninguna máquina reemplaza eso.